Amigo se corre en la boca de mi esposa en el motel
Mi esposa siempre ha sido una puta insaciable, pero nunca imaginé que se dejaría follar por mi mejor amigo mientras yo miraba. Todo empezó cuando llegamos al motel, ella con ese vestido ajustado que le marcaba el culo perfecto y él con esa polla enorme que no podía dejar de mirar. En cuanto entramos, mi esposa se arrodilló frente a él sin pensarlo dos veces, chupándole la verga con ganas mientras gemía como una perra en celo. Yo me quedé duro viendo cómo mi amigo le agarraba el pelo y le metía la polla hasta la garganta, haciendo que se atragantara con cada embestida. El sonido de sus labios chupando y el ruido mojado de su coño cuando él le metía los dedos me volvieron loco. No aguantó más y se corrió en su boca, llenándole la cara de leche espesa mientras ella tragaba como una profesional. Después, mi esposa se subió encima de él, cabalgándolo con fuerza mientras yo grababa cada segundo de esa puta orgía. El motel entero debió oír sus gemidos cuando él le rompió el tanga y le empotró la polla hasta el fondo, haciendo que gritara como una loca. Al final, mi amigo se corrió otra vez, esta vez dentro de su coño bien mojado, dejándola llena de semen mientras ella sonreía como una zorra satisfecha. Fue la mejor noche de mi vida, viendo a mi esposa ser follada por otro hombre mientras yo me pajeaba al lado.