Verificación caliente con mi ex que me debe una
La habitación está oscura, solo la luz de la lámpara de noche ilumina tu cuerpo sudado mientras te reto a ver si puedes aguantar lo que te voy a hacer. ¿Crees que puedes manejar esto? Te voy a contar cómo le di su merecido a este tipo que pensó que podía jugar conmigo. Lo dejé entrar creyendo que tenía el control, pero en cuanto te vi ahí, supe que iba a ser mi juguete. Te desnudé lento, pasando mis uñas por tu pecho mientras te susurraba al oído lo que te iba a hacer. Te tumbé en la cama y me monté encima, sintiendo cómo tu polla dura se hundía en mi coño mojado. Empecé a moverme despacio, disfrutando cada gemido que escapaba de tu boca. Te agarré del pelo y te obligué a mirarme a los ojos mientras te follaba más fuerte, sintiendo cómo cada embestida te acercaba al límite. Te corriste dentro de mí, pero no te dejé descansar. Te di la vuelta y te empotré contra el colchón, cabalgándote hasta que tu cuerpo tembló de nuevo. Cuando terminamos, tu semen goteaba por mis muslos y tu respiración era agitada. La sábana estaba arrugada y tu camiseta tirada en el suelo, prueba de que no pudiste resistirte a mí.