Uzaki te espera para una follada prohibida con su enorme culo
Uzaki te mira con esos ojos inocentes mientras su culo redondo y sus tetas enormes rebotan frente a ti, pero sabes que esto está mal, que no deberías tocarla así. La agarras por la cintura y la empujas contra la pared, sintiendo cómo su coño ya está mojado antes de que siquiera la toques. Te arrodillas y le levantas el vestido, metiendo la cara entre sus nalgas para lamerle el culo mientras ella gime y te sujeta la cabeza. La volteas y te la comes entera de golpe, chupándole el clítoris hasta que se retuerce de placer, pero en el fondo sabes que esto va más allá de lo permitido. La levantas y la empotras contra el escritorio, metiéndole la polla hasta las pelotas mientras ella grita tu nombre, sus tetas saltando con cada embestida. Le das vuelta y la penetras por atrás, agarrándole las caderas mientras ella se arquea y te pide que no pares, aunque sabes que esto es una locura. La llenas de leche hasta que su coño rebosa, y cuando te apartas, ves cómo su cuerpo tembloroso se derrumba sobre la mesa, con la respiración acelerada y los ojos vidriosos de culpa y placer. Detrás de ti, Uzaki se queda mirando al suelo, mordiéndose el labio mientras una lágrima le cae por la mejilla, sabiendo que esto nunca debió pasar.