Sadie Santana se traga dos pollas negras bien duras
Me estaba arrodillando en el suelo con la boca abierta, sintiendo cómo esas dos vergas negras me llenaban hasta el fondo mientras Rome Major me agarraba del pelo y Moe The Monster me empujaba la cabeza hacia abajo. Mi coño ya estaba mojado desde antes, imaginando cómo me iban a reventar el culo después, pero el riesgo de que alguien entrara en cualquier momento me ponía más caliente. Cada vez que gemía, tenía que taparme la boca para que no me escucharan los vecinos, pero el sonido de sus pelotas golpeando mi cara era demasiado intenso. Me corrí en menos de 10 minutos de escena, con la leche blanca manchándome los labios y el pecho, pero no pararon ahí. Me dieron vuelta y me empotraron contra el sofá, con una polla en el culo y la otra en mi coño, mientras yo mordía la almohada para no gritar. Sentía cada centímetro de esas vergas gruesas, llenándome por completo, y cuando Moe The Monster me agarró las tetas y me apretó los pezones, supe que no aguantaría mucho más. Me vine otra vez, con los muslos temblando y el coño chorreando, pero ellos seguían follándome sin piedad. Al final, me dejaron con la cara llena de leche, el culo bien abierto y la blusa tirada en el suelo, con una mancha húmeda donde se había corrido Rome Major.