Ryder Rey chupa la polla de Ken Feels hasta que se corre en su boca
“No pensé que tu verga fuera tan grande, Ken”, gimió Ryder Rey mientras se arrodillaba frente a él, los ojos brillantes de anticipación. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo esa pelirroja de tetas naturales se traga cada centímetro de su novio, sin importarle que le llegue hasta la garganta. Al principio, solo jugaba con la punta, chupando el glande con esos labios carnosos, pero cuando Ken le agarró la cabeza y empezó a empujar, todo cambió. “¡Joder, qué bien la chupas, puta!”, gruñó él, y Ryder Rey solo sonrió con la boca llena, sintiendo cómo la saliva le escurría por el mentón. Lo que nadie esperaba era que Ken tenía un piercing en el prepucio, algo que Ryder Rey descubrió cuando la polla se hundió más y el metal rozó su paladar. “¡Coño, qué sorpresa!”, jadeó, pero no se detuvo, al contrario, empezó a moverse más rápido, chupando con fuerza mientras sus manos agarraban las pelotas de Ken, jugando con ellas entre sus dedos. El sonido de su boca era obsceno, un chasquido húmedo que llenaba la habitación, y cuando Ken le advirtió que se iba a correr, Ryder Rey solo abrió más la boca, lista para recibir cada gota. El semen caliente le llenó la garganta, espeso y abundante, y ella tragó con avidez, sin perder ni una gota. “La próxima vez, quiero que me empotes contra la pared mientras me ahogo con tu verga”, susurró Ryder Rey, limpiándose los labios con el dorso de la mano, y Ken solo sonrió, sabiendo que la próxima sesión sería aún más salvaje.