La hermanastra rubia chupa polla hasta ahogarse
La rubia de pelo sedoso y curvas de infarto miraba a su hermanastro con esos ojos verdes llenos de maldad mientras le lamía los huevos con la lengua bien afuera, como si supiera que iba a dejarle la garganta destrozada de tanto tragar. Diego no pudo aguantar ni un segundo más al ver cómo la morra abría la boca como una loca y se la clavaba hasta tocarle la campanilla, con las babas resbalándole por la barbilla mientras le chupaba la verga como si fuera un maldito caramelo. Ella gemía con cada arcada, pero ni así paraba, joder, porque el muy cabrón le tenía agarrada la cabeza con fuerza y se la empotraba una y otra vez hasta que le lloraban los ojos de tanto esfuerzo. Diego le escupió en la boca antes de soltarle un bufido y decirle que le lamiera bien los huevos mientras le masturbaba la polla con las dos manos, sintiendo cómo la saliva le resbalaba por los dedos en cada jalón. La chica, sin pensarlo dos veces, le agarró los huevos con una mano y se los metió en la boca, chupándolos con fuerza mientras le miraba con cara de puta hambrienta que no quiere que le dejen ni un centímetro de piel sin tocar. Él le agarró del pelo y le obligó a tragarle entero, sintiendo cómo el glande le rozaba el fondo de la garganta mientras ella se ahogaba con un gemido ahogado, pero seguía sin parar, como si el puto aire no le importara una mierda. Diego le escupió en los pechos y se los manoseó sin piedad, apretándoselos mientras le decía que se corriera en su cara si quería, pero la muy zorra prefirió tragarse todo su leche hasta la última gota, dejándole la polla reluciente y el coño más mojado que nunca. Cuando por fin se corrió, le llenó la boca y la cara de leche espesa, gruñendo como un animal mientras ella lamía cada gota que le caía en los labios, sin desperdiciar ni una gotita. La escena terminó con ella tirada en el suelo, jadeando y con la garganta en llamas, pero con una sonrisa pícara en la cara, como si supiera que esto no sería la última vez que se la metiera hasta el fondo.