Prince Yahshua le dio a Blu Magic lo que pidió con su verga monstruosa
Esa tarde en el hotel, Blu Magic me miró con esos ojos llenos de deseo mientras se mordía el labio, sabiendo muy bien lo que quería. Llevaba días mandándome fotos de su coño depilado, rozándose contra mi polla en mensajes, hasta que ya no pude aguantar más. Cuando la vi en persona, con ese culo redondo y los labios de la concha bien jugosos, me arrodillé sin pensarlo y empecé a lamerle el clítoris hasta que gimió fuerte. Su sabor dulce me volvió loco, así que le metí la lengua hasta adentro mientras ella se agarraba de mi pelo. Luego le ordené que se pusiera de rodillas y le clavé mi verga gruesa hasta las pelotas, sintiendo cómo su garganta se ajustaba a mi grosor. La hice tragar saliva con cada embestida, hasta que le corrí en la boca y se tragó todo. Pero eso no fue suficiente: la tiré sobre la cama, le abrí las nalgas y le metí la polla en el culo sin piedad, sintiendo cómo su agujero apretado me apretaba como un guante. La hice gritar mientras le follaba el culo y la concha alternando, hasta que no pudo más y se corrió en mi verga. Justo cuando estaba a punto de explotar otra vez, la puse a cuatro patas y le di con todo, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo mis embestidas. Cuando ya no aguanté más, le solté una corrida bien gruesa en el coño, llenándola entera mientras ella gemía de placer.