Milana Witch devora el coño de su jefa Margot Rossini en la oficina
El olor a perfume caro y lujuria flotaba en el aire cuando Margot Rossini, con su falda ajustada subida hasta la cintura, me ordenó arrodillarme frente a su escritorio. Sus muslos abiertos, su coño depilado brillando bajo la luz de la lámpara, y esa mirada de superioridad que me hacía temblar. 'Límpiame con esa lengua, perrita', susurró mientras apretaba mis mejillas con sus tacones. Empecé a lamer desde el clítoris hasta el culo, sintiendo cómo su humedad se mezclaba con el sabor salado de su excitación. Margot gemía fuerte, tirando de mi pelo cada vez que mi lengua se hundía más profundo, hasta que sus muslos temblaron y su jugo me inundó la boca. 'No pares, sigue chupando como la puta sumisa que eres', ordenaba mientras movía sus caderas contra mi cara. En más de 10 minutos de escena, la humillación y el placer se mezclaban hasta que Margot, con la voz ronca, me dijo: 'Córrete en mi zapato, ahora mismo'