Madrastra demonio te chupa la verga mientras su marido duerme
Sientes el calor de su aliento en tu polla mientras sus labios carnosos la envuelven, la lengua juguetona te recorre hasta los huevos, pero el riesgo de que su marido despierte te pone más duro. La agarras del pelo y le marcas el ritmo, escuchas sus gemidos ahogados contra tu piel, el sonido de la cama crujiendo te hace apretar los dientes. Ella te mira con esos ojos de demonio, la blusa abierta dejando ver sus tetas firmes, y te susurra que no puede correrse sin que la empotres contra la pared. Te la sacas de la boca y la levantas de golpe, sus piernas se enredan en tu cintura mientras la embistes de una estocada, el choque de sus caderas contra las tuyas resuena en el silencio de la noche. Sientes cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga, los fluidos calientes gotean por tus pelotas, y ella te clava las uñas en la espalda para no gritar. El miedo a que alguien los descubra la hace moverse más rápido, sus tetas rebotan con cada embestida, y tú le agarras el culo para hundirte más adentro, hasta que las paredes de su coño vibran alrededor de tu polla. Ella te muerde el hombro para ahogar un gemido, y tú sientes cómo su cuerpo se tensa antes de que se corra, el orgasmo la recorre en oleadas mientras tú sigues follándola sin piedad. Cuando por fin te vacías dentro de ella, la sientes temblar entre tus brazos, su mente aún atrapada en el miedo de que su marido los haya escuchado, pero lo único que le importa ahora es cómo tu verga sigue latiendo dentro de su coño mojado.