Jessica Rabbit me provocó hasta que no pude aguantar más
Me la encontré con ese vestido rojo ajustado que le marca cada curva, los labios pintados de rojo sangre y esa mirada de zorra que sabe exactamente lo que hace. Desde que me mandó esa foto con el escote abierto, supe que lo hacía para volverme loco. Cuando se acercó bailando, rozando su culo contra mi polla dura, ya no pude resistir más. La empujé contra la pared, le arranqué el vestido de un tirón y le metí los dedos en el coño mojado, sintiendo cómo gemía cuando los movía en círculos. Sus tetas saltaban mientras la penetraba de una estocada, sintiendo cómo su carne caliente me apretaba hasta las pelotas. Cada vez que se corría, me apretaba más fuerte, gritando como una puta en celo. La levanté en el aire, empotrándola contra la pared mientras la follaba sin parar, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de mi verga. Cuando por fin me corrí, lo hice dentro de ella, llenándola hasta que el semen le goteaba por los muslos.