Kira pilló a su hermanastro masturbándose en el baño y no pudo resistirse
Kira siempre había sentido algo raro por su hermanastro, pero nunca imaginó que lo encontraría con la polla bien dura, empapada en saliva, mientras se la meneaba frente al espejo del baño. La puerta estaba entreabierta y ella, con su uniforme escolar ajustado y las tetas rebotando bajo la blusa, no pudo evitar espiar. Al verla, él no se detuvo, sino que le hizo señas para que se acercara, mostrando esa verga gruesa y palpitante que ya goteaba leche. Kira, con el coño ardiendo, se arrodilló y empezó a chupar con avidez, sintiendo cómo su boca se llenaba de su sabor salado. Él la agarró del pelo y la empujó contra la pared, levantándole la falda para hundir los dedos en su chocho mojado. La empotró contra el lavabo, clavándole esa polla enorme hasta el fondo, mientras ella gemía como una puta en celo. Las embestidas eran brutales, el sonido de sus carnes chocando resonaba en el baño, y cuando él se corrió, lo hizo con un chorro espeso que le llenó la garganta y el culo. Kira tragó hasta la última gota, sabiendo que esto no sería la última vez.