Lola Foxx domina a Natasha mientras juega con su coño mojado
El olor a sudor y perfume me envolvió mientras Natasha se arrodillaba frente a mí, respiración entrecortada, esperando mi orden con los ojos brillantes de sumisión. Le ordené que se quitara el tanga de un tirón, disfrutando cómo su coño rosado se abría ante mí, ya chorreando de excitación. 'Abre las piernas más, puta', le dije mientras pasaba mis dedos por sus labios hinchados, sintiendo lo mojada que estaba. Natasha gimió y obedeció al instante, temblando cuando introduje dos dedos de golpe, curvándolos para rozar ese punto que la hacía enloquecer. 'No te corras hasta que yo lo diga', le advertí, pero sus caderas ya se movían contra mi mano, buscando más fricción. La obligué a chuparme los dedos empapados en su jugo, saboreando lo deseosa que estaba, antes de empujarla de espaldas contra la cama para llenarle el coño con mi lengua. Natasha gritó cuando alcancé su clítoris, chupándolo con fuerza mientras sus muslos se apretaban contra mi cabeza, suplicando permiso para correrse. 'Por favor, Lola, por favor...', balbuceó, pero yo solo sonreí contra su carne palpitante, negándoselo otra vez. Fue en más de 10 minutos de escena que la torturé así, alternando lamidas profundas con dedos que entraban y salían de su coño apretado, hasta que su cuerpo entero se arqueó con un orgasmo que no pudo contener. Natasha se desplomó, jadeando, mientras yo me limpiaba los labios con una sonrisa satisfecha.