Llamasr me reta en una apuesta sexual muy caliente
Acepté el reto de Llamasr cuando ella me apostó que no lograría hacerla suplicar por más placer en la cama. Ella se desnudó frente a mí con una sonrisa desafiante y abrió las piernas para mostrarme su coño ya húmedo. Metí dos dedos dentro de ese coño caliente y los moví en círculos mientras ella intentaba contener los gemidos. Llamasr se rio y me dijo que eso era demasiado suave para ganarle la apuesta. Saqué mi polla dura y se la metí hasta el fondo de la garganta para que la chupara con fuerza. La giré en la cama y la penetré de una estocada profunda mientras sus uñas se clavaban en mis brazos. Su coño se contrajo alrededor de mi polla con cada embestida y los sonidos de piel contra piel llenaron la habitación. La puse boca abajo y seguí follando su culo redondo con golpes precisos que la hicieron gritar mi nombre. Sentí que el orgasmo se acercaba cuando ella empezó a temblar debajo de mí y apreté el ritmo hasta que todo explotó en un clímax intenso.