La puta de tetas grandes se masturba como una loca frente a Pascal
La zorra de pelo negro y tetas enormes no podía aguantar más, se quitó la ropa y empezó a tocarse el coño con los dedos bien mojados, gimiendo fuerte mientras se imaginaba a Pascal mirándola. Sus pezones duros como piedras se frotaban contra sus manos, y ella arqueaba la espalda cada vez que se metía dos dedos hasta el fondo, sintiendo cómo su chocho se apretaba de placer. Con la otra mano, agarraba sus tetas grandes y las apretaba con fuerza, tirando de sus pezones mientras jadeaba sin control. La puta se corría una y otra vez, pero no paraba, seguía frotando su clítoris hinchado con movimientos circulares, sintiendo cómo el orgasmo le recorría todo el cuerpo. Sus muslos temblorosos se abrían y cerraban, y ella se mordía el labio para no gritar, pero los gemidos escapaban de su boca sin poder contenerlos. Finalmente, se dejó caer en la cama, exhausta pero satisfecha, con el coño palpitando y los dedos llenos de su jugo caliente. La muy puta no podía creer lo bien que se había corrido sola, pero sabía que la próxima vez sería aún mejor con Pascal cerca.