Blonda gritona se deja romper el culo con la verga de Van Damage
El olor a sexo y sudor me envolvía mientras me arrodillaba frente a él, sintiendo cómo mi culo ya ardía de anticipación. Van Damage me miró con esa sonrisa de dominador y ordenó: 'Abre bien ese agujero, puta'. No pude evitar gemir al sentir sus dedos separando mis nalgas, preparándome para lo que vendría. Su polla gruesa y venosa se clavó de una estocada, haciéndome gritar mientras mis paredes se estiraban al límite. '¡Más fuerte!', le supliqué, necesitando que me empotrara hasta hacerme llorar. Sus embestidas eran brutales, cada golpe resonaba en mi cuerpo mientras mi coño chorreaba sin control. Me hizo girar para chuparle la verga y luego volver a empalarme, alternando entre mi boca y mi culo como si fuera su juguete. Cuando por fin me corrió dentro, sentí su leche caliente llenándome mientras mis piernas temblaban de placer. Al terminar, su semen goteaba por mis muslos, mezclándose con mi propia humedad en el suelo.