Vera disfruta de una polla enorme mientras su hermano duerme
Vera no podía dejar de pensar en la verga de Giant Cock desde que lo vio en la ducha. Cada vez que pasaba junto a él, rozaba su cuerpo con disimulo, enviándole fotos de su culo redondo en ropa interior ajustada, sabiendo que lo volvía loco. Una noche, mientras su hermano dormía, Vera se coló en la habitación con un camisón transparente, el coño ya mojado de anticipación. Se montó sobre Giant Cock con movimientos lentos al principio, gimiendo bajito para no despertar a nadie, pero pronto las embestidas se volvieron más fuertes, sus tetas rebotando con cada sacudida. La polla entraba hasta las pelotas, haciendo que Vera arqueara la espalda y mordiera la almohada para ahogar sus gritos. Giant Cock le agarró las caderas con fuerza, clavándose en ella como un animal, mientras Vera le susurraba al oído: '¿Te gusta cómo te cabalgo, cerdo?'. Al final, Giant Cock le llenó el coño de leche espesa, y Vera se desplomó sobre él, jadeando: '¿Y ahora qué, hermano? ¿Me vas a denunciar o me vas a follar otra vez?'