Vanessa se masturba con medias de red y tacones altos en la cama
La habitación estaba en penumbra, con la luz de la luna filtrándose entre las cortinas mientras yo me desnudaba lentamente, dejando caer las medias de red sobre la cama. Sabía que él estaba al otro lado de la pared, imaginándome con otro hombre, y eso me encendía más. Me recosté sobre las sábanas, sintiendo el tacto suave de la seda contra mi piel, y comencé a acariciarme con los dedos, mojándome cada vez más. Mis gemidos resonaban en el silencio de la noche, y podía sentir cómo mi coño palpitaba, ansioso por más. Me puse los tacones altos, sintiendo el peso de los zapatos sobre mis pies, y me arqueé hacia atrás, deslizando mis dedos por mi raja empapada. La idea de que él me escuchara, de que supiera que estaba disfrutando sin él, me volvía loca. Me penetré con los dedos, sintiendo cómo mi cuerpo se tensaba, y luego me corrí con un grito ahogado, temblando de placer. Pero esto no ha terminado, la próxima vez será aún más intenso.