Trio salvaje en la playa: polla dura y coño mojado
Ella estaba bronceada, con ese culo redondo que llamaba la atención de todos los tipos en la playa, pero fue él quien se atrevió a acercarse y susurrarle al oído lo que quería hacerle. La muy puta no se hizo de rogar, se mordió el labio y lo llevó a un lugar más privado, donde su amiga ya los esperaba con las tetas al aire y la boca abierta. La polla de él estaba dura como roca, y ella no perdió tiempo en chupársela mientras su amiga se ponía a cuatro patas, mostrando ese coño bien mojado y listo para ser empotrado. Él la agarró del culo, le dio una nalgada fuerte y la penetró con fuerza, haciendo que ella gimiera como una perra en celo. La otra se acercó, le metió los dedos en la boca y luego se sentó sobre su cara, frotando su coño contra su lengua mientras él seguía follando a la primera como un animal. Los gemidos se mezclaban con el sonido de la carne chocando, y cuando él ya no aguantó más, se corrió dentro de ella con un gruñido de satisfacción. La muy puta se quedó temblando, con la polla aún dentro, mientras su amiga le lamía los labios y le susurraba al oído que quería más.