Tres putas para un solo macho: ¡Zulema no lo podía creer!
El olor a sexo mojado impregnaba la habitación cuando Valentino Roca entró, su polla ya dura antes de tocar a nadie. Miss Gray fue la primera en arrodillarse, chupando con esa boca de puta que tenía, pero fue Zulema quien se quedó helada al ver el tamaño de la verga que le esperaba. Sus ojos se abrieron como platos cuando él la agarró del pelo y la empujó contra la pared, metiéndosela hasta las pelotas de una sola embestida. Zulema gimió como nunca, sus nalgas apretadas rebotando contra el torso de él mientras Miss Gray se montaba a horcajadas, cabalgando con furia. El sonido de los coños chorreantes llenaba el aire, mezclándose con los gruñidos de Valentino cuando les llenó la boca de leche espesa. Zulema descubrió que le encantaba que le empotraran así, con esa polla gruesa rompiéndole el culo mientras Miss Gray se corría en su cara. Al final, solo quedaron los restos de semen secándose en los labios de las dos putas y un calcetín tirado en el suelo.