Su culo perfecto no resiste esta polla enorme de primera vez
El sonido de la respiración agitada llenaba el cuarto cuando el tipo notó cómo sus dedos se hundían en esas nalgas redondas y firmes, casi demasiado apretadas para lo que venía. La chica, que había estado jugueteando con la idea de probar algo nuevo, gimió fuerte al sentir el primer toque de su verga gruesa rozando su entrada trasera. 'No sé si voy a poder', susurró con voz temblorosa, pero él no le dio tiempo a pensar: de un solo movimiento, la penetró hasta las pelotas, haciendo que su agujerito se abriera de golpe. Los gritos de sorpresa se mezclaron con los golpes húmedos de piel contra piel, mientras él no paraba de embestirla con fuerza, disfrutando cómo su culo se ponía rojito de tanto prisón. Ella, que había creído que no le gustaría, terminó temblando debajo de él, pidiendo más cuando ya no podía ni gemir. Al final, con la cara sudada y el agujero ardiendo, quedó marcada con su corrida espesa pegada en la espalda.