Sabrina Douglas se sienta en mi cara después de masturbarse al aire libre
Yo ya la tenía caliente desde el día anterior, cuando me mandó fotos de su cuerpo tatuado con ese short ajustado que apenas cubría su coño depilado. La muy puta sabía lo que hacía, rozándose contra mí cada vez que pasaba, hasta que al final no aguanté más. La llevé al parque, donde se tiró en el pasto y empezó a tocarse, gimiendo mientras se frotaba el clítoris con los dedos. Yo me acerqué y le metí la lengua en la boca, pero ella me empujó y se sentó en mi cara, aplastándome contra su coño mojado. No pude resistir y le clavé la lengua hasta el fondo, lamiendo cada gota de su jugo. Después se levantó y me montó, cabalgándome con fuerza mientras yo le agarraba las tetas y le mordía los pezones. Luego se puso a cuatro patas y me la metí por atrás, embistiendo su culo mientras ella gritaba de placer. La volteé y la penetré en misionero, mirándola a los ojos mientras le follaba el coño con mi polla dura. Al final, me corrí en su cara, llenándole los labios de leche caliente. En más de 16 minutos de escena, la dejé empapada y satisfecha.