Nikole Nash se deja empotrar por Bryan Gozzling en venganza
Un olor fuerte a sudor y sexo me llenó la nariz apenas Bryan Gozzling me empujó contra la pared y me metió la mano dentro del pantalón. Sentí cómo mi coño ya empezaba a mojarse solo de imaginar que mi ex se enteraría de esto y que su antigua chica ahora gemía con otro hombre más grande y más sucio. Bryan Gozzling me quitó la ropa en segundos y hundió dos dedos en mi coño rosado mientras me susurraba que era una puta total que necesitaba ser follada sin descanso. Me arrodillé y chupé su polla gruesa con la boca abierta y llena de saliva que chorreaba por mi barbilla mientras él me sujetaba la cabeza y me obligaba a tragar más profundo. Me levantó y me empotró de una estocada contra el sofá haciendo que mi culo perfecto rebotara con cada embestida y mi coño apretado se abriera alrededor de su verga hasta que las caderas chocaron. Le pedí que me hablara sucio y que me recordara que este cuerpo ya no era de mi ex sino suyo por completo durante los más de doce minutos que duró la escena. Cambiamos de posición y me puso de lado para follarme el coño mojado mientras me daba nalgadas que dejaban marcas rojas y me obligaba a gemir más alto cada vez que entraba entero de golpe. Mi cara bonita se torció de placer cuando me corrí fuerte alrededor de su polla y sentí que el orgasmo me recorría desde el útero hasta las piernas. Al final solo pensaba que mi ex nunca me había hecho sentir tan usada y tan satisfecha al mismo tiempo.