Nicol la MILF de 44 años se folla al mejor amigo de su hijo
Nicol llevaba semanas mirándolo con esa sonrisa pícara cada vez que el amigo de su hijo pasaba por la casa. El tipo era un toro musculoso, joven y con una polla que no podía dejar de imaginarse dentro de su coño. La tensión se cortaba con cuchillo, hasta que una tarde, con la casa vacía, lo invitó a tomar algo. En cuanto cerró la puerta, Nicol no aguantó más: se arrodilló frente a él, le bajó el pantalón y se metió su verga hasta el fondo de la garganta. El chico gruñó al sentir cómo su polla desaparecía entre esos labios carnosos, mientras Nicol lo mamaba con una habilidad que solo una puta experimentada tiene. Pero no se quedó ahí: lo empujó contra el sofá, se subió encima y se empaló de un solo golpe, gimiendo como una loca al sentir cómo esa polla joven la partía en dos. Se movía como una diosa, rebotando sin parar mientras el tipo le agarraba las tetas y le mordía los pezones. Después lo montó como una amazona, apretando su coño alrededor de su verga hasta que el chico no pudo más y le llenó el vientre de leche caliente. Nicol se corrió gritando, con las piernas temblando, y cuando se bajó, el amigo de su hijo solo atinó a mirarla con los ojos vidriosos, sabiendo que acababa de follar con la mujer más puta y caliente de su vida.