Valboy la empotra con mis muslos y mi culo celulítico
Me encanta ver cómo se le nubla la vista cuando mis muslos lo aprisionan contra mi coño mojado, pero hoy no es por él, es por mi ex. Valboy entró a mi casa con esa polla enorme y yo ya sabía lo que quería: que me follara como un animal, que me recordara que mi cuerpo aún vale más que el de esa zorra que me lo quitó. Me arrodillé y le arranqué los calzones, dejando al descubierto mis muslos gruesos y mis tetas grandes que rebotaban con cada embestida. Valboy me agarró del pelo y me obligó a chupar su verga dura mientras me empujaba contra la pared, pero yo no quería eso, quería que me empotrara por detrás, que me hiciera sentir cada centímetro de su polla hasta que me doliera. Me puse en cuatro patas, mostrando mi culo celulítico y mis medias altas, y él no perdió tiempo en clavarme de una estocada, haciendo que gritara de placer. Sus manos apretaban mis nalgas mientras me penetraba con fuerza, sus huevos golpeando contra mi clítoris hinchado. Yo gemía como una perra en celo, sintiendo cómo su verga me llenaba por completo, cómo cada embestida me acercaba al orgasmo. Valboy me dio una nalgada y me dijo: 'Eres una puta insaciable', y yo solo pude responder: 'Sí, pero hoy soy tuya, cabrón'. Cuando por fin me corrí, fue tan intenso que mis piernas temblaron, pero él no se detuvo, siguió follándome hasta que su leche caliente me llenó por completo. Al final, Valboy se rio y me dijo: 'Ahora sí sabes lo que es un hombre de verdad', y yo solo pude sonreír, sabiendo que mi ex nunca me había hecho sentir así.