La enfermera Deem te va a chupar la polla como una profesional
El consultorio médico estaba vacío al final del turno, solo el olor a antiséptico y el silencio de las paredes blancas. Pero tú sabías que la enfermera Deem llevaba semanas mirándote con esos ojos de puta insaciable cada vez que te tomaba la presión, rozando su mano un segundo de más contra tu brazo. Hoy no había pacientes, solo ella con ese uniforme ajustado, las tetas caídas pero firmes, el coño ya mojado bajo el pantalón de enfermera. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se arrodilla frente a ti sin decir nada, desabrochándote el pantalón con dedos temblorosos. Su boca caliente te envuelve de golpe, la lengua jugando con el glande mientras gime como una perra en celo. Imagínate que te agarra las pelotas con una mano y con la otra te empuja la cabeza hacia atrás, tragándotela entera hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. El sonido de sus labios chupando, el ruido húmedo de su saliva mezclándose con tu leche, el modo en que te mira hacia arriba con esos ojos de puta sumisa. Cuando ya no aguantes más, le vas a agarrar el pelo y le vas a follar la boca a fondo, hasta que te corras en su garganta y ella trague cada gota como una buena enfermera obediente. "¿Te gustó, doctor?" te susurra al terminar, limpiándose los labios con el dedo y llevándoselo a la boca para chuparlo. "Porque esto solo fue el calentamiento."