Home Sexys Lena se pone cachonda y no para de gemir

Lena se pone cachonda y no para de gemir

22:40 1080P 4 Sexys
gemidos de putacorrida intensasexo salvajecoño bien mojadopolla enormeculo palpitanteempotrada contra la paredmamada despuésorgasmo gritandojugos de coño
Estúdio ssk-

Lena llegó a casa con la falda pegada al coño por el calor que le quemaba entre las piernas y se tiró sobre el sofá sin pensarlo dos veces. En menos de un minuto ya se había quitado el sujetador y se masturbaba con los dedos mientras se mordía el labio inferior, imaginando la polla gruesa de alguien que la empotraría contra la pared. La ropa interior le quedaba empapada y la humedad le bajaba por el muslo cuando un tipo callado que pasaba por allí la vio desde la calle y no pudo evitar entrar como un huracán. Sin mediar palabra, él le arrancó las bragas de un tirón y la levantó contra su pecho, sintiendo cómo el coño de Lena latía contra su abdomen mientras la llevaba hasta el suelo. Ella le clavó las uñas en la espalda al sentir la verga dura deslizándose entre sus pliegues empapados, gimiendo como una perra en celo cuando por fin se la hundió hasta el fondo con una embestida brutal que le hizo arquear la espalda y soltar un gritito agudo. Las piernas le temblaban cuando él la puso a cuatro patas sobre la mesa de centro y empezó a darle por detrás con una fuerza que hacía vibrar toda la casa, el sonido de sus cuerpos chocando contra la madera mezclándose con los gemidos roncos de Lena, que no podía parar de repetir que se corría sin control. Cada vez que él le agarraba las caderas para clavársela más hondo, ella respondía empujando el culo hacia atrás con desesperación, notando cómo su leche caliente le resbalaba por las piernas cuando al fin se corrió gritando como nunca, con la polla enterrada hasta las pelotas mientras el coño le temblaba en espasmos incontrolables. Cuando por fin se dejaron caer sobre el sofá, exhaustos y sudorosos, Lena tenía la cara roja y el pelo pegado a la frente, pero seguía sonriendo como una zorra que acaba de descubrir el paraíso. Él no se movió de su lado en horas, lamiéndole los pezones duros y metiéndole los dedos otra vez hasta que ella volvió a gemir, esta vez con más fuerza, porque el coño nunca se le cansaba de recibir tanta polla buena.

Vídeos Relacionados
Comentários
Deixe seu comentário sobre "Lena se pone cachonda y no para de gemir"
Seja o primeiro a comentar!
 

📚 Adicionar à Playlist