Lara love sufre follada brutal con dos pollas gruesas
Lara llegó con su cuerpo esbelto y su carita de ángel, pero esa mirada inocente no duró ni cinco minutos cuando la agarró por el cuello y le escupió en la boca diciéndole que hoy no iba a salir limpia. La muy puta se puso de rodillas en el suelo de madera y se abrió la blusa para que sus tetas pequeñas y duras saltaran libres, mientras él le metía la polla hasta la garganta sin aviso, ahogándola con cada embestida hasta que le salieron lágrimas de los ojos. El otro tipo, con un rabo enorme que parecía de toro, le agarró el culo por detrás y se lo abrió de un tirón, metiendo dos dedos gruesos para ensancharle el coño mojado antes de clavarle la verga hasta el fondo sin piedad. Ella gritó como una posesa, con la boca llena de saliva y semen, mientras le azotaban las nalgas rojas con cada empotrada que le llegaba hasta las entrañas. La follada doble empezó cuando le metieron las dos pollas a la vez: una en la vagina bien abierta y la otra en el culo, que se le abrió como una boca hambrienta hasta dejar ver el interior rosado y palpitante. Lara no podía ni respirar, con los muslos temblando de placer y dolor, gimiendo con voz de puta desesperada mientras le corrían los jugos por las piernas y le resbalaba el pelo enredado por la cara sudada. Cada embestida le sacudía el cuerpo entero, sus tetas pequeñas rebotando sin control mientras el cabrón de la polla anal le metía hasta el fondo sin compasión, dejando su culo bien gapeado y reluciente. El primero se corrió primero, disparándole chorros calientes en la cara que le cubrieron las mejillas y los labios, mientras ella se tragaba cada gota con los ojos en blanco. El segundo no tardó en seguir, empalándola por detrás con movimientos brutales hasta que le llenó el coño de leche espesa que se le escurría por las piernas cuando la sacó, dejándola tirada en el suelo como un trapo usado, con el coño abierto y el culo palpitante de tanto placer sucio.