A2 la hacker se corre con la polla bien adentro
Desde que la vio desmontando servidores con esos dedos ágiles sobre el teclado, su polla no paró de latir imaginando cómo sería sentirla apretando su coño mojado. La hacker ni se inmutó cuando él le arrancó la falda y le clavó los dientes en el cuello mientras le susurraba al oído lo puta que estaba por ese culo prieto que tanto deseaba empotrar. Ella, con las tetas rebotando salvajemente, le agarró la verga dura como un hierro y se la metió hasta la garganta sin pestañear, ahogándose un poco pero gimiendo más fuerte al sentir cómo se le humedecía la concha con cada embestida profunda. Él la volteó sobre la mesa de control, le partió el coño con su verga gruesa y empezó a follársela como si el mundo fuera a acabarse, sintiendo cómo sus muslos temblaban y sus jugos le resbalaban por las piernas mientras chillaba de placer sin poder contenerse. La hacker, con esa mirada de zorra lista para correrse, se puso encima para cabalgarle la polla hasta que ambos quedaron exhaustos, sus cuerpos pegajosos de sudor y sus alientos entrecortados mezclándose en un beso sucio mientras ella se dejaba llenar de leche caliente bien adentro, sintiendo cómo el semen le quemaba las paredes del coño hasta que no pudo más y se derrumbó sobre su pecho, jadeando y con la concha aún palpitando de lo bien que la habían dejado. No hubo tiempo para recuperarse porque ella, con esa sonrisa de puta que no se sacia, le lamió los huevos antes de volver a chuparle la verga hasta que otra vez se le puso dura para seguir follando sin piedad.