Kokoro, la anime de tetas grandes, se moja en el vestuario
El vestuario de la academia está vacío, solo se escuchan los suspiros de Kokoro mientras se quita las medias ajustadas, dejando al descubierto su coño ya húmedo. Lleva días fantaseando con este momento, con las miradas robadas en los pasillos y el roce accidental de sus tetas contra el pecho del profesor. Ahora, con las piernas abiertas sobre la silla, gime mientras él hunde la lengua en su raja, lamiendo cada pliegue con desesperación. Sus dedos se clavan en el sofá cuando él le mete dos dedos hasta el fondo, moviéndolos en círculos mientras ella arquea la espalda. El sonido de sus jugos al chocar contra su mano es lo único que rompe el silencio, hasta que un chorro caliente le salpica la cara. Él se levanta, con la polla dura como una roca, y la empuja contra el sofá, empotrándola de una estocada que la hace gritar. Cada embestida la acerca más al borde, sus gemidos se vuelven más agudos, hasta que el orgasmo la recorre entera. "¿Te gusta cuando te lleno así, perra?", le susurra al oído mientras su leche le quema el coño.