Jovencita de 18 años se atreve a un gangbang con hombres mayores
Esa tarde en la habitación de motel, la piel de la jovencita se erizó cuando te la agachaste contra la cama. Sus tetas pequeñas rebotaban mientras te la follabas por detrás, sintiendo cómo su coño apretado se ajustaba a tu polla. Los otros hombres esperaban su turno, con las pollas duras y brillantes de saliva, mientras ella gemía bajito para no alertar a los vecinos. Te la chupó con desesperación, tragando tu leche hasta la última gota, pero entonces escucharon pasos en el pasillo. Se quedaron quietos, conteniendo la respiración, hasta que los pasos se alejaron. La siguiente embestida fue más fuerte, empotrándola contra el cabecero, haciendo que sus gritos se convirtieran en gemidos ahogados. Sentías cómo su culo se tensaba cada vez que te hundías hasta las pelotas, mientras los otros la penetraban por turnos, llenándola de leche caliente. Al final, cuando todos se corrieron dentro de ella, la chica se quedó temblando, con el coño chorreando y los ojos vidriosos, mientras el último hombre se limpiaba la polla en su cara. La puerta del motel se abrió de golpe, pero ya era demasiado tarde: la habían pillado.