Hiro y Keitaro se follan en 3D con pollas gigantes
La habitación estaba llena de gemidos ahogados y el olor a sudor caliente mientras las pantallas mostraban cada detalle de sus cuerpos chocando. Yo le había estado mandando fotos de mi polla dura todo el día, rozándome contra su culo en el pasillo cada vez que pasaba, hasta que Keitaro no aguantó más y me arrastró a la cama. Su boca se cerró alrededor de mi verga como si quisiera ahogarse en mi leche, chupando con esa lengua traviesa que me volvía loco. Pero yo no iba a dejar que se saliera con la suya tan fácil: lo tiré de espaldas y le metí la polla hasta las pelotas en un solo empujón, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba como un guante mojado. Cada vez que me clavaba en él, Keitaro gritaba mi nombre, sus uñas marcándome la espalda mientras yo lo empotraba contra el colchón. No paré hasta que mi leche le llenó el culo entero, corriéndome con un gemido que hizo temblar las paredes. La próxima vez, voy a hacer que me suplique antes de dejarle tocar mi polla.