Elfa de cuerpo perfecto es devorada en 3D con venganza
El olor a látex quemado se mezclaba con el sudor de su piel mientras ella se retorcía, las medias rotas colgando de sus muslos como trozos de carne desgarrada. El villano que le había arruinado la vida ahora estaba de rodillas, hundiendo la lengua en su coño empapado con una rabia que igualaba la suya. Cada lamida era un castigo, cada dedo que entraba en su húmeda grieta la hacía gemir más fuerte, recordándole que él había tomado lo que era suyo. Sus tetas rebotaban con cada movimiento, los pezones duros como piedras mientras ella arqueaba la espalda, buscando más, exigiendo más. Las uñas se clavaban en su cabeza, tirando del pelo, pero él no se detenía. Sabía que esto era solo el principio. Cuando sus jugos empezaron a brotar, él gruñó contra su piel, saboreando su derrota. '¿Ahora entiendes quién manda aquí, perra?'