Chiquita rubia se deja empotrar por James Angel
Sientes el olor a sudor y perfume barato en el aire mientras la ves contonearse con esos shorts ajustados, rozándote cada vez que pasa. Emma Bugg lleva horas provocándote, mandándote fotos de su culo en tanga y lamiéndose los labios en el espejo, hasta que por fin te agarra la polla y te la chupa con esos labios carnosos, tragando hasta que le salen lágrimas. La levantas en peso y la empotras contra la pared, sintiendo cómo su coño apretado se estira alrededor de tu verga, gimiendo cada vez que la embistes de una estocada. Sus tetitas rebotan con cada movimiento, y cuando la pones en cuatro patas, le lames el culo antes de metérsela por atrás, escuchando cómo grita tu nombre. La das vuelta y le comes el coño hasta que se corre en tu boca, pero no paras, porque quieres que se moje otra vez. Cuando por fin te corres, le llenas la cara de leche y ella te mira con esa sonrisa pícara: '¿Así que esto es lo que querías, cabrón?'