Bi-curiosa obedece y se deja empotrar por dos vergas
Luna no podía creer que su novio la hubiera llevado a esa fiesta, pero cuando vio a los dos tipos mirándola con esa polla gruesa y dura, supo que no tenía escapatoria. Él le ordenó que se arrodillara y le chupara la verga a uno mientras el otro le metía los dedos en el culo, y ella, sumisa, no pudo hacer otra cosa que gemir y obedecer. Primero le chupó la polla al primero, sintiendo cómo le llenaba la boca hasta las pelotas, mientras el otro le abría el culo con sus dedos gruesos, preparándola para lo que venía. Cuando el segundo tipo se acercó por detrás, Luna se mordió el labio, sintiendo cómo la punta de su verga gruesa presionaba contra su culo apretado. Él le dio una nalgada fuerte antes de empujarla de una estocada, haciendo que Luna gritara de placer y dolor al mismo tiempo. El primero se paró frente a ella y le agarró el pelo, obligándola a chuparle la verga mientras el otro la embestía sin piedad, cada empujón más profundo que el anterior. Luna no podía creer lo mojada que estaba, cómo su coño chorreaba de excitación mientras su culo ardía con cada embestida. Los dos tipos se turnaban para follarla, uno en la boca y el otro en el culo, hasta que por fin se corrieron sobre su cara y su espalda, dejando su cuerpo marcado con su leche caliente. Luna quedó temblando, sabiendo que la próxima vez sería aún más intenso, que su novio no la dejaría escapar tan fácil.