Hotsportfitboy se masturba con poder y sumisión en una silla
Lo vi desde el principio, cómo se acomodó en la silla de madera con esa polla dura ya palpitando entre sus manos. No dijo nada, pero su mirada lo decía todo: quería que lo mirara, que viera cómo se tocaba con esa arrogancia de quien sabe que tiene el control. Empezó lento, deslizando los dedos desde la base hasta la punta, gimiendo bajo cuando el placer subía por su columna. '¿Te gusta lo que ves, perra?' me preguntó, y aunque no respondí, él lo sabía. Su voz era una orden, y yo solo podía obedecer. Apretó más fuerte, moviendo la cadera hacia adelante, imaginando que alguien más lo estaba chupando, que alguien más le suplicaba por su leche. 'Pídeme que me corra', gruñó, y aunque no abrí la boca, él ya estaba cerca, los músculos de su abdomen tensos, los dedos marcando su piel. Cuando al fin se dejó ir, fue con un gemido largo, la polla saltando en su mano, la leche cayendo en chorros gruesos sobre su vientre. Cerró los ojos, respirando hondo, y en ese momento solo pensaba en lo bien que se sentía tener el poder, en cómo le encantaba que alguien lo deseara tanto como para obedecer sin rechistar.