Dos mujeres y un novio celoso quieren su polla bien dura
Te voy a contar cómo mi amiga y yo nos reímos de su ex. Él se creía el único que podía follar bien, pero cuando nos vio chupándonos los pechos y gimiendo como perras en celo, perdió la cabeza. Ella tenía las tetas tan gordas que rebotaban con cada embestida, y yo le seguía el ritmo de rodillas, tragando su polla hasta sentirla en la garganta. Él no podía creer que su ex se dejó meter esta verga enorme mientras lo miraba con odio. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo tu chica se corre con otro? Porque yo le metí los dedos en el coño al mismo tiempo que su polla entraba y salía de su culo, y ella gritaba tan fuerte que él casi se corre de la rabia. Cuando por fin la monté a cuatro patas y le rompí el culo con esta polla gruesa, él se tapó los ojos, pero yo seguí hasta que ella chilló como una maldita cerda en verano. Al final, se corrió en sus tetas grandes y su cara llena de rímel corrido, y el ex solo pudo llorar de la impotencia.