Angel Gostosa chupando verga en un pov intenso
Angel Gostosa no podía creer lo que tenía frente a mí: una verga larga y gruesa que me hacía agua la boca. Romeo Mancini me miró con esa sonrisa pícara mientras yo me arrodillaba, lista para chupar esa polla hasta dejarla brillante. Al principio, solo quería probarla, pero cuando la sentí en mi boca, supe que no iba a parar. Mi lengua recorría cada vena mientras él gemía, sus manos enredadas en mi pelo. De pronto, me levantó y me empujó contra la pared, su verga entrando en mi coño mojado de una sola estocada. ¡Dios mío, era enorme! Nunca había sentido algo tan profundo, tan lleno. Me agarró de las caderas y empezó a empotrarme como un animal, sus pelotas golpeando mi culo cada vez que se hundía en mí. Cambiamos a perrito, y ahí fue cuando lo sentí todo: su verga rozando mi cuello del útero, sus dedos apretando mis tetas pequeñas pero perfectas. En más de 10 minutos de escena, no hubo un segundo en el que no estuviera gimiendo, suplicando por más. Cuando por fin se corrió, fue tan dentro que sentí su semen caliente llenándome hasta el último rincón. Romeo se quedó sin aliento, mirando cómo su leche resbalaba por mis piernas, con una sonrisa de satisfacción que no podía esconder.