Actriz excitada recibe empotrada brutal en el culo por ex especialista
Él ya la había visto gemir en pantalla con esa polla que le llenaba el coño como nadie, pero ahora que la tenía de rodillas en el suelo del set, con el culo bien abierto y el dedo empapado en saliva repasando cada pliegue, la ex actriz no podía aguantar más. Las manos de él le apretaban las caderas mientras su verga dura como piedra se hundía sin piedad en aquel agujerito que ya chorreaba de ganas, y cada embestida le arrancaba un gritito agudo que resonaba entre el polvo y los cables. Ella, putita profesional pero con el coño más mojado que nunca, se agarraba a la silla de metal con fuerza mientras él la empotraba como si le debiera algo, con esa rudeza que solo él sabía darle. La saliva le resbalaba por la barbilla mientras chupaba los dedos que minutos antes le habían estado lamiendo el culo, y cada vez que él le metía tres o cuatro dedos hasta el fondo, sus gemidos se volvían más salvajes y su coño se contraía buscando más. Cuando por fin la giró de un tirón y la dejó con el culo al aire sobre la mesa de rodaje, su verga ya brillaba con los jugos que escurrían de aquel coño que no paraba de gotear. Él le dio un azote fuerte en cada nalga antes de clavársela hasta la base, y ella, con los ojos vidriosos y la boca entreabierta, solo atinaba a repetir su nombre entre sollozos de placer mientras sus tetas rebotaban al compás de cada embestida brutal. El sudor le resbalaba por la espalda y la polla de él parecía no tener fin, hundiéndose una y otra vez en aquel culo que ya no le pertenecía, sino que era suyo para follárselo como quisiera. Cuando por fin la levantó en volandas y la llevó contra la pared, sus piernas rodeaban su cintura mientras él, con un gruñido animal, la embestía con tanta fuerza que los dos terminaron jadeando y sudando como si acabaran de correr una maratón. La corrida les llegó casi al mismo tiempo: él le llenó el culo de leche espesa mientras ella se corría con espasmos que le sacudían todo el cuerpo, dejando manchas blancas en el suelo y un olor a sexo que tardaría horas en disiparse.