Polla gigante llena el coño de sofia por primera vez
Sofía llevaba meses soñando con sentir esa verga monstruosa dentro de su coño apretado y sin experiencia, y hoy por fin llegó el momento. Cuando él le agarró los pechos blandos y le susurró al oído que la iba a llenar hasta el fondo, a ella se le humedeció el sexo al instante y comenzó a gemir como una puta descontrolada. La primera embestida la dejó sin aire, con los dedos clavados en las sábanas y la boca abierta en un grito mudo mientras él le abría las piernas hasta casi romperle los muslos. Entre jadeos, Sofía le chupó la polla gruesa hasta dejarla brillante, con la lengua bailando alrededor del glande mientras los jugos le resbalaban por la barbilla. Él la agarró del pelo y se la empotró hasta la garganta, haciéndola toser y babear mientras le apretaba las tetas naturales que rebotaban con cada golpe. Cuando la volteó boca abajo, ella se dejó caer de rodillas con el culo en pompa, su coño ya empapado y chorreando jugos por los muslos. La primera penetración anal la hizo gritar como una loca, pero él no paró, embistiéndola con fuerza mientras le metía los dedos en la boca para que no callara sus gemidos. Sofía se corrió gritando su nombre, con los muslos temblando y el coño palpitando alrededor de esa polla que la estaba partiendo en dos. Él no se contuvo más y le soltó la leche bien adentro, llenándole el útero hasta que le rebosó por los labios y le escurrió por las nalgas. La cara de ella quedó cubierta de gotas espesas mientras él le seguía metiendo los dedos en el coño para exprimirle hasta la última gota de leche caliente.