Lily Phillips follada con dos pollas a la vez
Lily llegó con ese culito prieto y esa mirada de puta a punto de arder, mordisqueando el labio mientras se quitaba el vestido negro pegado a su piel sudorosa. El novio, con la polla ya dura como una piedra, se la clavó en el coño sin avisar mientras ella gemía y se agarraba a la barra de la cama. No había tiempo para juegos, había que empotrarla duro y rápido antes de que se corriera solo con mirarla. Entonces entró el otro cabrón, con la verga gruesa y sin cortar, deslizándose entre sus nalgas bien marcadas hasta que Lily chilló como una loca al sentirlo hasta las pelotas en el culo. La pobre no podía ni respirar, con una en la boca tragando leche mientras el otro le llenaba el coño a embestidas salvajes. El sonido de sus tetas rebotando contra el pecho del novio y los gemidos ahogados en la garganta de Lily llenaban la habitación mientras las dos pollas la trabajaban sin piedad. Ella, con los ojos vidriosos y el coño empapado, no paraba de mover las caderas buscando más profundidad, pidiendo que la rompieran de una vez. El primer chorro de leche le explotó en la garganta y no pudo tragarlo todo, escupiendo parte mientras se ahogaba en su propia saliva mezclada con semen. La segunda corrida le entró por la vagina hasta el fondo, dejándola temblando con las piernas temblorosas y el cuerpo completamente rendido. Lily quedó tirada en la cama, con el coño chorreando leche por todos lados y el culo enrojecido de tanto ser usado, pero con una sonrisa de puta satisfecha en la cara.