Venidas en la cara de esta latina con culo redondo
El olor a sudor y perfume barato llenaba el aire cuando Ebony Anabel se acercó con esa sonrisa que sabía que me iba a costar caro. No debería estar aquí, no debería tocarla, pero sus curvas bajo esa ropa ajustada me gritaban que sí. En más de 10 minutos de escena, le agarré ese culo redondo que rebotaba con cada empujón, sintiendo cómo se apretaba contra mi polla mientras gemía como si le doliera. Sabía que esto estaba mal, pero cada vez que sus tetas naturales chocaban contra mi pecho, el deseo me nublaba la razón. La empujé contra la pared, levantándole una pierna para hundirme más profundo, sintiendo cómo su coño mojado se aferraba a mí como si no quisiera soltarme. Cuando la volví a poner de espaldas, su culo perfecto temblaba con cada golpe, y yo solo podía pensar en correrme en su cara. Al final, cuando le agarré el pelo y le rocié la cara con mi leche, sus ojos brillaban con una mezcla de culpa y placer, como si supiera que esto no podía repetirse, pero que valió cada segundo.