Vanessa Vega se traga tres pollas y se llena de leche caliente
Esa tarde en el motel, yo ya estaba lista para que me destrozaran por completo. Sabía que Christian Clay y Rob Piper no me dejarían con las ganas, y cuando me arrodillé frente a ellos, les dije que quería que me empotraran sin piedad. Primero, me metí la verga de Rob hasta el fondo de la garganta mientras Christian me agarraba del pelo, obligándome a tragar cada centímetro. Luego, me puse a cuatro patas y dejé que Christian me partiera el coño con su polla gruesa, gimiendo cada vez que me embestía con fuerza. Vanessa Vega, eso era yo, su puta sumisa, rogando que me corrieran en la boca. Cuando Rob se sentó en la cama, me monté sobre él como una amazona, cabalgando su verga mientras Christian me penetraba por atrás, llenándome por completo. El sonido de sus gemidos y el choque de sus caderas contra mi culo me volvían loca, y cuando Christian me ordenó que me corriera, obedecí al instante, temblando de placer. Al final, los dos me llenaron de leche caliente, y mientras me limpiaba los labios, solo pensaba en lo bien que me sentía siendo su juguete obediente.