Rubia cachonda se abre el culo en el parking después del gym
La rubia de pelo largo y cuerpo de escándalo salió del vestuario con esos leggings tan ajustados que le marcaban cada curva del culazo, sudando como si acabara de hacer media hora de sentadillas sin parar. El tipo que la esperaba en el parking no pudo evitar babear al ver cómo se le pegaba la camiseta mojada al pecho, los pezones duros como piedras. Antes de que pudiera reaccionar, ella le agarró la polla por encima del pantalón y le susurró al oído que quería que la empotrara bien duro por el culo, que necesitaba sentir esa verga enorme reventándole las entrañas. Él, con la boca abierta y las manos temblorosas, la empujó contra el capó del coche mientras ella se bajaba los leggings hasta los tobillos sin pudor, mostrando un coño depilado y brillante de excitación. La primera embestida la hizo gritar como si le estuvieran arrancando el alma, con los muslos temblorosos y los dedos arañando el metal del coche. Ella se dejó caer de rodillas en el suelo frío del parking y se tragó su polla hasta la garganta sin protestar, ahogándose con cada envite mientras el semen le resbalaba por las comisuras de los labios. Cuando por fin la levantó y la volteó boca abajo sobre el capó, él no esperó ni un segundo: le escupió en el culo y se lo metió de golpe sin lubricante, haciéndola aullar de dolor mezclado con placer al sentir cómo la ensanchaba por dentro. Los gemidos resonaban entre los coches vacíos, mezclados con el sonido húmedo de la polla entrando y saliendo a toda velocidad, salpicando gotas de sudor y saliva sobre su espalda sudada. A mitad de la follada ella se corrió sin tocarse, chorros de líquido caliente resbalando por sus muslos mientras gritaba que no parara, que quería más, que la llenara de leche por el culo hasta que no cupiera ni una gota más. Cuando por fin se descargó dentro, la polla le quedó temblando dentro de ese agujero rojo e hinchado, goteando semen que se mezclaba con el líquido que seguía saliendo de su coño, dejándola completamente mojada y satisfecha en el capó del coche.