Estudiante pobre acepta el trabajo sucio del padrastro pervertido
La universidad estaba carísima y Aiden Ashley ya no aguantaba más, así que cuando el padrastro de su novio le ofreció un trabajo extra para pagar sus deudas, no lo pensó dos veces. Lo que no sabía era que el viejo verde tenía otras intenciones: apenas la vio entrar en su oficina con ese short ajustado y esa blusa transparente, su polla ya estaba dura como una roca. La sentó en su regazo y le susurró al oído que el trabajo consistía en chupársela bien profundo mientras su novio miraba, y ella, con el coño mojado de excitación, no pudo resistirse. Primero se arrodilló y se metió esa verga enorme hasta la garganta, tragando cada gota de pre-cum mientras gemía como una puta en celo. Luego, el padrastro la tiró sobre el escritorio y le arrancó el tanga con los dientes antes de embestirla por detrás, llenándole el culo con cada embestida brutal. El novio, excitado, se unió y le metió la polla por la boca mientras el viejo la penetraba sin piedad, haciendo que Aiden Ashley gritara de placer con cada corrida que le llenaba la garganta. Al final, los dos hombres le dejaron el rostro cubierto de leche mientras ella, jadeando, se tocaba el coño empapado, sabiendo que ese trabajo sucio le daría mucho más que dinero.