Rikk Starr me reta a cabalgar su dildo hasta el fondo
El sonido de mi saliva al escupir sobre mi culo ya listo para el juego me excitaba, pero lo que más me calentaba era la mirada retadora de Rikk Starr, que juró que me haría rogar antes de correrme con su polla de juguete. Yo no iba a dejarme intimidar: si él pensaba que un dildo me iba a defender, estaba muy equivocado. Me senté sobre esa verga de goma sintética, sintiendo cómo se abría mi culo con cada centímetro que entraba, y gemí fuerte, pero no de dolor, sino de placer. El muy cabrón sonrió cuando vio que no me quejaba, así que empujó más fuerte, haciendo que mi culo se tragara el dildo de una estocada. Mis muslos temblaban, mi coño goteaba, y aunque el ardor era intenso, no iba a admitir que me había ganado. Moví mis caderas en círculos, sintiendo cómo cada movimiento me llenaba hasta las pelotas, mientras Rikk Starr me observaba con esa sonrisa de superioridad. —Te gusta, ¿eh?— susurró, y yo solo gemí más fuerte, porque sí, me encantaba, pero no iba a darle el gusto de decírselo. Él se inclinó para chupar mis pezones mientras yo seguía cabalgando, y el contraste entre el placer de mi boca y el ardor de mi culo me volvió loca. —Ahora agáchate— ordenó, y yo obedecí, sintiendo cómo el dildo llegaba más profundo, rozando lugares que me hicieron gritar. Mis rodillas dolían, mi culo ardía, pero seguía moviéndome, desafiándolo a que me rompiera. —Eres una putita— jadeó, y yo solo me reí entre lágrimas de placer, porque sí, era su putita, pero eso no significaba que iba a rendirme. Al final, cuando su mano se cerró alrededor de mi garganta y me obligó a correrme, solo pude gemir: —Eres un hijo de puta... pero lo hiciste." "tags": "dildo en el culo, culo al rojo, reto sexual anal, polla falsa anal, gemidos de anal intenso, culo bien abierto, libertad sexual gay, sexo anal con juguete, culo perfecto para anal, reto anal ganado