Novato se corre con su polla en primer plano
El chico no podía creer lo que tenía entre las manos: su propia verga palpitante, gruesa y bien dura, lista para darle el gusto que llevaba días guardándose. Se masturbaba con fuerza, acariciando desde la base hasta la punta, donde ya asomaban las primeras gotas de pre-semen que resbalaban lentamente por su tronco. Cada tirón era más brusco que el anterior, como si el calor que le quemaba dentro solo se calmara con más rudeza, y los gemidos ahogados en su garganta se le escapaban sin control. Las venas marcadas en su polla brillaban bajo la luz del móvil, hinchadas por el deseo de correrse en cualquier momento, pero él quería alargar el momento, saborear cada segundo antes de explotar. Se mordía el labio inferior mientras apretaba el puño alrededor de su carne, imaginando cómo sería sentir esa misma mano alrededor del coño de alguna chica que lo mirara con cara de puta caliente. La cámara se acercaba sin piedad, captando cada detalle: los nudillos blancos por la fuerza con que se agarraba, el glande enrojecido por la fricción, los testículos tensos que amenazaban con reventar en cualquier instante. Un chorro grueso y caliente salió disparado de su punta, salpicando su pecho y parte de su cara, mientras el último gemido se le escapaba entre dientes apretados. La respiración se le volvió entrecortada, el cuerpo le temblaba como si aún estuviera sintiendo las pulsaciones de su propio orgasmo, y la cámara no perdía detalle de su polla ahora flácida pero aún con restos de leche colgando de la punta. El video termina con él limpiándose con el dorso de la mano, sonriendo como un puto satisfecho que acaba de descubrir lo bueno que es follar con uno mismo cuando no hay nadie más que pueda hacerlo mejor.