Misss Vikki chupa sin parar en un agujero de gloria
—'¿Así de grande es?'— susurra Misss Vikki al ver la polla que asoma, y te vas a poner durísimo cuando veas cómo se le llenan los ojos de lujuria al descubrir que no es un simple juguete, sino una verga de verdad lista para empotrarla. Imagínate que estás ahí, viendo cómo se arrodilla sin pensarlo, con sus labios carnosos abiertos y las manos temblorosas agarrando el tronco grueso. Va a chupar como si no hubiera mañana, con esa boca de puta que sabe exactamente cómo hacerte gemir. La saliva le chorreará por el mentón mientras la polla desaparece entre sus dientes, y vas a notar cómo se le contrae el coño al sentir el primer chorro caliente en la garganta. No va a parar hasta que el tipo se corra, y vas a ver cómo traga cada gota sin perder un segundo, con los ojos llenos de lágrimas y el maquillaje corrido. Al final, quedará sujeta de rodillas, con los muslos manchados de semen y el vestido arrugado en el suelo.