Milf infiel follando se deja empotrar por un verga enorme
El gemido ahogado tras la puerta del baño del vecino te alertó de que algo tramaba. Riley Rose, esa milf infiel follando con cualquiera menos con su marido, te esperaba con el coño mojado y el culo en alto. No perdiste tiempo: le arrancaste el tanga con los dientes mientras ella te chupaba la polla como si fuera la última vez. Steve Rickz, ese cabrón con el que te la montaste, no tenía ni la mitad de verga que tú, y ella lo sabía. Te la empotraron contra el espejo del baño, sus tetas naturales rebotando con cada embestida mientras le lamías el clítoris peludo. La puta gemia como una loca cuando la volteaste a cuatro patas y le metiste toda la polla hasta hacerle tocar el cuello del útero. '¡Así, así, así!', gritaba mientras le agarrabas ese culo grande y se lo partías en dos. No te conformaste con una sola posición: la sentaste en tu regazo para que te montara como una cowgirl, sus caderas moviéndose en círculos mientras te miraba con esos ojos de puta arrepentida. La corrida fue tan intensa que le llenaste el coño de leche hasta que se le salía por los muslos. La muy zorra te pidió que la dejaras preñada, y tú, cabrón, le cumpliste el deseo sin piedad.