Mi novio me hace pagar por su infidelidad con mi culo
No puedo creer que este hijo de puta haya estado con otra mientras yo le esperaba, pero ahora que volvió a casa va a entender lo que significa ser cornudo de verdad. Me arrodillé frente a él, le bajé los pantalones con furia y le empecé a chupar la polla como nunca antes, sintiendo cómo se ponía dura entre mis labios. Cuando estuvo lo suficientemente duro, me giré y le mostré mi culo bien abierto, todavía mojado por la rabia. Sin decir nada, él me agarró las caderas y de una estocada me clavó toda su verga hasta hacerme gemir de dolor y placer. Sentía sus pelotas chocar contra mi clítoris mientras me embestía una y otra vez, llenándome el coño de saliva antes de pasar a mi culo. El ardor era insoportable, pero no me quejé, solo me aferré a las sábanas mientras él me penetraba con furia, gritándome que era suya. Cuando por fin se corrió, lo hizo dentro de mí, marcándome como su puta. No sé quién disfrutó más, si él al ver cómo me humillaba o yo al sentir cómo me rompía el culo para vengarme. La próxima vez va a ser peor, porque ya sé lo mucho que le gusta cuando me pongo así de perra.