Ménage a trois con una pareja brasileña y su culona
La brasileña llegó con su marido, pero desde que entró por la puerta, sus ojos no se despegaban de mi polla. Se mordía los labios mientras su culo redondo y jugoso se balanceaba al caminar, y cuando se sentó a mi lado, su coño ya estaba mojado. Su marido no tardó en unirse, y entre los tres empezamos a besarnos y a tocar cada centímetro de piel. Ella se arrodilló y me chupó la verga con ganas, gimiendo mientras su boca caliente me llevaba al límite. Su marido le metió los dedos por detrás, y ella arqueó la espalda, pidiendo más. La puse de cuatro patas y le clavé la polla hasta el fondo, sintiendo cómo su culo apretado me envolvía. Su marido se corrió en su cara mientras yo le llenaba el coño con mi leche caliente. Ella gritó de placer, con el cuerpo temblando y el coño chorreando. Fue una follada salvaje que ninguno olvidaremos.